Cataplasmas, tipos, utilidades y cómo prepararlas

Una cataplasma es el uso de una sustancia medicamentosa (planta medicinal, alimento, arcilla…) en forma de pasta blanda que se aplica caliente con un fines calmantes, curativos o emolientes.
El contenido de la cataplasma lo aplicaremos normalmente encima de un paño o tela de algodón o lino aunque también podríamos utilizar hojas fuertes como las de col para aplicar encima el contenido de la cataplasma.
Ahora veremos diferentes tipos de cataplasma y en qué casos nos pueden ayudar:

Cataplasma de arcilla:
La arcilla, tierra al fin y al cabo, tiene múltiples virtudes y aplicaciones y su uso a nivel curativo se remonta a los albores de la humanidad. Es rica en minerales como sílice, magnesio, potasio, sodio, manganeso, hierro y zinc.
Se utiliza tanto a nivel interno como externo, aunque esta vez sólo voy a explicaros alguna de sus aplicaciones a nivel externo.

Para su preparación utilizaremos utensilios no metálicos sino de vidrio, porcelana o madera. Se debe procurar que el agua que mezclemos con la arcilla sea lo más pura posible y nunca clorada. Se vierte agua fría o tibia, según el uso que se la vaya a dar en un recipiente y se le añade la arcilla, esperar a que se empape y luego darle un par de vueltas hasta formar una masa homogénea que permita su aplicación.
Usos:
– Esguinces y torceduras: desinflama y regenera el tejido a nivel celular por la acción de los minerales contenidos en la arcilla
– Articulaciones dolorosas y calientes
– Inflamaciones abdominales o hepáticas en personas enérgicas; en personas con menos energía y frioleras es mejor podríamos aplicar cataplasmas de cebolla cocida o hojas de col calientes

Cataplasma de cebolla cocida:
La cebolla es un bulbo con propiedades antisépticas, mucolíticas y antiinflamatorias entre otras debido a su alto contenido en quercetina, antioxidante flavonoide.
Las variedades de cebolla rojas o moradas son las que mayor contenido de este antioxidante presentan, aunque todas las cebollas son ricas en él.

¿Cómo preparar la cataplasma de cebolla?
Pelaremos, partiremos y herviremos dos cebollas medianas al vapor, le podemos también añadir jengibre rallado o picado muy fino.
Eliminar un poco el exceso de líquido y extender la cebolla sobre un paño de algodón o lino.
Recoger los cuatros extremos del paño ayudándose de una goma o cordel para cerrarlo formando una pinda.

Asegurarse de que la temperatura de la mezcla es cómoda para su uso. Aplicar sobre la zona a tratar de 15 a 20 minutos.
Usos:
– Expectorante: es un excelente expectorante bronquial. Suele inducir rápidamente una tos productiva; permítete toser la mayor cantidad de flema que puedas
– Sinusitis y dolor de oídos: la cebolla también aliviará la congestión de los senos nasales y paranasales y el dolor de oído.
– Lumbalgias: la cataplasma de cebolla o agua de cebolla es un buen relajante muscular, nos ayudará en lumbalgia.
En este caso extenderemos la pasta sobre un el paño de tejido natural, aplicaremos sobre la lumbar y lo cubriremos con papel de film de plástico. Podemos aplicar encima una manta eléctrica, bolsa de agua caliente o semillas. Aplicar un mínimo de 20 minutos o dormir con la cataplasma.

Cataplasma de hojas de col calientes:
La col es un vegetal de la familia de las crucíferas con muchísimas virtudes y propiedades.
Rica en glutamina, glucosinolatos y vitamina C.
Incluida en la dieta actúa como alcalinízate del organismo.
En uso tópico tiene propiedades antiinflamatorias para las articulaciones y es y el sistema digestivo.

Preparación:
Herviremos al vapor hojas enteras de col rizada que luego aplicaremos sobre la zona que deseemos.
Podemos cubrirlas con una tela de algodón o lino y papel plástico para mantener el calor. También podemos aplicar una fuente de calor encima.
Dejar actuar un mínimo de 15 -20 minutos hasta incluso toda una noche.

Usos:
– Dolores menstruales
– Cólicos abdominales; favorece el drenaje biliar y calma los espasmos intestinales
– Dolores articulares
– Lumbalgías

Así que ya sabéis, a partir de ahora nada de tirar las hojas de fuera de las coles!;)

Si tenéis cualquier duda o necesitáis alguna aclaración no dudéis en contactarme a través de cecilia@naturanima.es

Espero feedback de vuestras experiencias;)

Un abrazo!

Cecilia Martín Muñoz
Naturopatía y Medicina Tradicional China
(Practitioner’s Register 11606-2839)

Cataplasmas: tipos, para qué sirven y cómo prepararlas

Una cataplasma es el uso de una sustancia medicamentosa (planta medicinal, alimento, arcilla…) en forma de pasta blanda que se aplica caliente con un fines calmantes, curativos o emolientes.
El contenido de la cataplasma lo aplicaremos normalmente encima de un paño o tela de algodón o lino aunque también podríamos utilizar hojas fuertes como las de col para aplicar encima el contenido de la cataplasma.
Ahora veremos diferentes tipos de cataplasma y en qué casos nos pueden ayudar:
Cataplasma de arcilla:
La arcilla, tierra al fin y al cabo, tiene múltiples virtudes y aplicaciones y su uso a nivel curativo se remonta a los albores de la humanidad. Es rica en minerales como sílice, magnesio, potasio, sodio, manganeso, hierro y zinc.
Se utiliza tanto a nivel interno como externo, aunque esta vez sólo voy a explicaros alguna de sus aplicaciones a nivel externo.

¿Cómo prepararla?
Para su preparación utilizaremos utensilios no metálicos sino de vidrio, porcelana o madera. Se debe procurar que el agua que mezclemos con la arcilla sea lo más pura posible y nunca clorada. Se vierte agua fría o tibia, según el uso que se la vaya a dar en un recipiente y se le añade la arcilla, esperar a que se empape y luego darle un par de vueltas hasta formar una masa homogénea que permita su aplicación.
Usos:
– Esguinces y torceduras: desinflama y regenera el tejido a nivel celular por la acción de los minerales contenidos en la arcilla
– Articulaciones dolorosas y calientes
– Inflamaciones abdominales o hepáticas en personas enérgicas; en personas con menos energía y frioleras es mejor podríamos aplicar cataplasmas de cebolla cocida o hojas de col calientes

Cataplasma de cebolla cocida:

La cebolla es un bulbo con propiedades antisépticas, mucolíticas y antiinflamatorias entre otras debido a su alto contenido en quercetina, antioxidante flavonoide.
Las variedades de cebolla rojas o moradas son las que mayor contenido de este antioxidante presentan, aunque todas las cebollas son ricas en él.

¿Cómo preparar la cataplasma de cebolla?
Pelaremos, partiremos y herviremos dos cebollas medianas al vapor, le podemos también añadir jengibre rallado o picado muy fino.
Eliminar un poco el exceso de líquido y extender la cebolla sobre un paño de algodón o lino.
Recoger los cuatros extremos del paño ayudándose de una goma o cordel para cerrarlo formando una pinda.

Asegurarse de que la temperatura de la mezcla es cómoda para su uso. Aplicar sobre la zona a tratar de 15 a 20 minutos.

Usos:
– Expectorante: es un excelente expectorante bronquial. Suele inducir rápidamente una tos productiva; permítete toser la mayor cantidad de flema que puedas
– Sinusitis y dolor de oídos: la cebolla también aliviará la congestión de los senos nasales y paranasales y el dolor de oído.
– Lumbalgias: la cataplasma de cebolla o agua de cebolla es un buen relajante muscular, nos ayudará en lumbalgia.
En este caso extenderemos la pasta sobre un el paño de tejido natural, aplicaremos sobre la lumbar y lo cubriremos con papel de film de plástico. Podemos aplicar encima una manta eléctrica, bolsa de agua caliente o semillas. Aplicar un mínimo de 20 minutos o dormir con la cataplasma.

Cataplasma de hojas de col calientes:

La col es un vegetal de la familia de las crucíferas con muchísimas virtudes y propiedades.
Rica en glutamina, glucosinolatos y vitamina C.
Incluida en la dieta actúa como alcalinízate del organismo.
En uso tópico tiene propiedades antiinflamatorias para las articulaciones y el sistema digestivo.

Preparación:
Herviremos al vapor hojas enteras de col rizada que luego aplicaremos sobre la zona que deseemos.
Podemos cubrirlas con una tela de algodón o lino y papel plástico para mantener el calor. También podemos aplicar una fuente de calor encima.
Dejar actuar un mínimo de 15 -20 minutos hasta incluso toda una noche.

Usos:
– Dolor menstrual
– Cólicos abdominales; favorece el drenaje biliar y calma los espasmos intestinales
– Dolores articulares
– Lumbalgias

Así que ya sabéis, a partir de ahora nada de tirar las hojas de fuera de las coles 😉

Espero apliquéis las cataplasmas y me contéis vuestras experiencias a través de cecilia@naturanima.es o mi face https://www.facebook.com/naturanima/

Si tenéis cualquier duda o necesitáis alguna aclaración no dudéis en contactarme.

Un abrazo!

Cecilia Martín Muñoz
Naturopatía y Medicina Tradicional China
(Practitioner’s Register 11606-2839)